Me siento acosada por una sensacion de eternidad que rechazo. Pues es tan real, que de aceptar me veria obligada a volver a caer.
Y me veo negando, negando, negando. El dia en que acepte que se habia ido, decidi. Y ahora siento como vuelvo a apretar los vidrios rotos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario