A dormir otra vez, con el viento de septiembre. Para conservar lo que fue imposible. Para aprender a decir adios sin pretender un beso que queremos, pero que perdi en errores. Soy muy buena realmente queriendo a quien no me quiere, y tu me desarmaste despertandome con besos, escuchando, diciendo, callando. No se va de la mente ese dia, en que te acepte y las cosas cambiaron. Sabias de mis temores, y tuviste razon como siempre. Razon tienes demasida, toda la que a mi me falta.
No me gusta, es una calma triste. Paz que ahoga. No puedo gritar ni llorar. Con suerte puedo escribir. No quiero compartir nada. Nadie entenderia, solo tu.
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