Poco convencida de tanto cambio en tan poco tiempo, no se donde pondre mis piez. Empiezan a salir por la puerta las cosas que llenaban la casa, y que ahora parecen raicez perfectamente moviles e inutiles.
En estas paredes y en mi gusto se quedan los recuerdos de las mejores noches de risa, estudio, musica, cigarros, cervezas, amores y deshamores. Asi se nos iban las horas, en ese lugar amanecieron famas, cronopios y esperanzas. Aqui lo vi dormir por primera vez, con su almohada favorita.
Angelica - Anathema
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