martes, 20 de mayo de 2008

Lunas

La hora de dormir no es igual sin ellas. Mis ojos pesan, parecen aplastar todo cuanto mis dedos se esfuerzan en plasmar.
Los pasos que nos llevan a otra puerta, bajo el paraguas caminando lento confiadas en la proteccion que sostenian nuestras manos, dan lugar a las palabras de descubrimiento, que minutos despues serian conquista. No tus ojos, porque tu cuerpo entero parece ser una ventana a esos trozos de ti que los años te han hecho unir a fuerza . Tu cuerpo fragil y tus manos extrañas me deslumbran en comprensiones. Cuando lo hago notar tu risa me hace complice de un secreto.
Y pido mas este encanto. Pero tambien se, que cuesta compartir tan cuidado tesoro, cuando pueden embriagarse solas de magia suya, guardando en castillos de "siempre" la mas autentica promesa de lo eterno.

Volviendo a pasar por el corazon.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te adoro...
Y me has llevado a las lágrimas.

Mil y un te quieros, línea mía directa al corazón