«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas –pensó Augusto–; tener que usarlas, el use estropea y hasta destruye toda belleza. La función más noble de los objetos es la de ser contemplados. ¡Qué bella es una naranja antes de comida! Esto cambiará en el cielo cuando todo nuestro oficio se reduzca, o más bien se ensanche a contemplar a Dios y todas las cosas en Él. Aquí, en esta pobre vida, no nos cuidamos sino de servimos de Dios; pretendemos abrirlo, como a un paraguas, para que nos proteja de toda suerte de males.»
Niebla - Miguel de Unamuno
Un abrazo de verano. Armonía. Aprendí a gustar del color, y su caminar seguro, delicado, la voz de los misterios. [ La felicidad se puede tejer] o [ Nunca desees ser princesa] más que palabras.
Las horas con ella, verdaderos pasadisos al encanto, al aroma del secreto.
* Juana Dominguez - Lenguaje plan común
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