Tal vez tenían razón y estoy dispuesta a dar magia, a enamorarme de todos y todo para no perder el encanto de vivir a conciencia, creando, sorprendiendo, buscando, regenerando.
No necesito recuerdos, sin embargo no negaré están arraigados a la memoria de mis sentidos, sembrados y cultivados con alegría y cariño.
El amor que hay a través del cristal por cual veo, colorea la vida con sinceridades y contemplaciones de atenciones absolutas. Calles sin tiempos, relojes varados por la culpa a las 6:30 de un amanecer de caminatas en compañía.
La muerte es solo una ausencia más, en nada distinta a las otras.
De aquellos que están lejos, haciendo lejanos sus corazones, permitiéndose desvanecer.
Ataré con líneas de nuestra esencia detalles que nos harán encontrar ...
Navegarás soledades y solo podré pintar estrellas.
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