Regreso desde las aguas de tus ojos al sueño adherido a mis huesos, se han colado entre estos musculos inutiles, respuestas a tus busquedas y confusiones. Guerrera furtiva de venus eterea, cautivada por el agua de tu espejo.
Descanso a media conciencia.
Quiebro vicios con notas nuevas. Arrebato a voluntad el deseo. Planto con luna nueva en las tierras de tu cuerpo, la gloria del presente. Con las manos rotas arranco el cristal de mi ojo, que suplanta la enredadera que une; esta debilidad elegida, con la muerte de las cuerdas en tu garganta.
Se infiltró el sol en tu palabra, en tu voz el astro suplicaba la espera.
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