domingo, 10 de junio de 2007

El hombre de cera

Es un demenciado profundo. No es ciego, pero no ve; no es sordo, pero no oye.
Tampoco sabe hablar ni andar. Su cerebro está sin conectar. Es como una
lámpara desenchufada.

Los renglones torcidos de Dios || Torcuato Luca de Tena

1 comentario:

Mi Sentir dijo...

Aveces respiramos solamente en forma mécanica, aveces simplemente necesitamos ahogarnos aunque sea un segundo. Me agrado mucho tu blog; el mio , es decir, el nuestro es de una amiga ( Paula & yo) recien lo hemos creado, mi veta es mas bien opinión personal y ella es mas poema; pero me gustaria que te pasaras & de esta manea pudieramos comentar de forma mutua. Adiós.